¿ME PUEDO OPERAR DURANTE EL EMBARAZO?

¿Qué cambios puede haber en la visión durante el embarazo?

Normalmente cuando una mujer está embarazada o en período de lactancia, no se le suele recomendar que se opere de la visión con láser. Los motivos son varios pues durante el embarazo y la lactancia la mujer sufre muchos cambios internos que hacen que, a nivel visual, los datos obtenidos en las pruebas no sean fiables para la realización de una intervención láser con éxito. Los detallamos a continuación:

  • Cambios en la córnea

Aunque se trata de cambios temporales e impredecibles, se sabe que cada trimestre que dura el embarazo, la curvatura de la córnea suele aumentar. Y sigue aumentando durante el período de lactancia. Es al final de éste cuando suele volver a su estado original.

  • Cambios en la PIO (presión intraocular)

Durante el embarazo hay muchas probabilidades que de la presión intraocular sea más baja de lo habitual. ¿La causa? Las hormonas que reducen la presión venosa epiescleral y aumentan el flujo acuoso.

  • Cambios en la refracción

Aunque no es muy habitual, puede pasar que la mujer embarazada note cambios en la graduación. En el caso de las miopes, puede pasar que la miopía crezca desde el inicio del embarazo hasta pasados tres meses después de haber dado a luz. Es en ese momento cuando la refracción vuelve a ser la original.

  • Sensibilidad cornial

La sensibilidad cornial tiende a disminuir durante el embarazo. De hecho disminuye durante el ciclo menstrual (pico preovulatorio de estrógenos), lo que es debido a los cambios hormonales.

  • Sensación de ojo seco

Durante el embarazo la producción de lágrimas se ve alterada por el aumento de los niveles de estrógeno y progesterona. Por eso las mujeres embarazadas tienen una disminución en la producción de lágrimas durante el tercer trimestre y consecuentemente sensación de ojo seco.

  • Intolerancia a las lentes de contacto

Es habitual que las mujeres desarrollen intolerancia a las lentes de contacto durante el embarazo. Suele afectar a un 25% de ellas y suele ser más notable en el segundo trimestre del embarazo. Se estima que esta intolerancia a las lentillas es debida a los cambios en la córnea y a la alteración en la producción de lágrimas.

 

Mejor no operarse de la vista durante el embarazo o la lactancia
Lo mejor es posponer la cirugía de 6 meses a un año hasta después de acabar el período de lactancia.

 

Recomendaciones

Debido a los cambios en la curvatura de la cornea y en otras medidas refractivas durante el embarazo, existe la posibilidad de que se produzcan falsas lecturas refractivas dando como resultado una inapropiada corrección quirúrgica. Por estas razones, no se recomienda corregirse cualquier defecto refractivo mediante láser durante el embarazo. Lo mejor es posponer la cirugía de 6 meses a un año hasta después de acabar el período de lactancia.

 

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