EFECTOS DE LA OFTALMOPATÍA TIROIDEA EN LA VISION

¿Qué es la oftalmopatía tiroidea?

Es una afectación de la órbita asociada a una enfermedad autoinmune de la glándula tiroidea. Es también conocida por:

  • Exoftalmos endocrino,
  • Orbitopatía tiroidea,
  • Oftalmopatía de Graves-Basedow
  • O enfermedad ocular tiroidea.

 

Existen diversas enfermedades que  pueden afectar a la tiroides. Las que afectan a su funcionamiento como productor de hormonas son las más frecuentes. Por ejemplo, el hipotiroidismo produce un defecto de actividad y el hipertiroidismo, al contrario, un exceso. Este último se denomina enfermedad de Graves-Basedow en honor a los médicos que la describieron en el siglo XIX. La oftalmopatía tiroidea es un trastorno autoinmune, es decir que el sistema actúa contra ciertas células del organismo, siendo en este caso  contra los tejidos alrededor de los ojos (grasa orbitaria, músculos que mueven los ojos o los párpados).

 

Síntomas de la oftalmopatía tiroidea

Los primeros síntomas en los ojos son leves y pueden ser:

  • Sequedad,
  • Enrojecimiento,
  • Hinchazón de los parpados,
  • Incapacidad para poder usar lentillas.

 

Estos síntomas pueden ser de intensidad mayor por la noche y más presentes bajo ciertas condiciones:

  • Uso del aire acondicionado o calefacción,
  • Días de viento.

 

oftalmopatia tiroideaLa inflamación y el edema afectan la órbita y producen de esta forma retracción de los párpados, aumentando la apertura y desplazamiento del ojo hacia fuera, dando una apariencia de “mirada de espanto” (exoftalmos).

Cuando los músculos extrínsecos del ojo se inflaman – aunque no exista exoftalmos – puede perder motilidad lo que resultará en visión doble (diplopia) y estrabismo. En los casos más graves de estas compresiones se crean tensión y alteración de la vascularización sobre el nervio óptico poniendo en riesgo la visión.

 

Tratamiento de la oftalmopatía tiroidea

Los síntomas oculares más leves se pueden tratar mediante diversos colirios lubricantes y con gafas de sol para aliviar el deslumbramiento. Por la noche, con el fin de mejorar los síntomas, se recomienda el uso de pomada ocular, un humidificador de aire y cubrir los párpados para dormir. En estos casos la prioridad es tratar la tiroides por un endocrinólogo.

 

Pueden existir casos con una afectación orbitaria más importante con alteraciones de la visión y signos clínicos de actividad. En estos casos se recetarán corticoides (a través de pinchazos) a dosis elevadas durante un corto período de tiempo, bajo supervisión médica del oftalmólogo.

 

El tratamiento quirúrgico queda reservado para los casos en los que se haya comprobado la inactividad de la orbitopatía.  Se puede actuar sobre los párpados a través de una cirugía correctora de párpados que consiste en reajustarlos a su posición natural, liberando tejido cicatrizal, exceso de tejido graso y piel para mejorar la apariencia. Esta cirugía se realiza de forma ambulatoria y es bien aceptada por la mayoría de pacientes.

 

Si el problema principal es la diplopía (visión doble) por la inflamación y cicatrización de los músculos que mueven el ojo, existe la posibilidad de probar correcciones con prismas o reposicionar los músculos mediante cirugía para mejorar la alineación y la visión doble.

 

La descompresión orbitaria está indicada en pacientes con protusión grave de los ojos, pérdida de visión, o exposición corneal con riesgo de perforación. En estos casos  se amplía la cuenca ósea para acomodar el exceso de tejido para que el ojo se recoloque en una posición natural.

 

¿Se puede prevenir la oftalmopatía tiroidea?

El tratamiento utilizado para el hipertiroidismo no es garantía de mejoría. Así mismo ningún tratamiento de tiroides puede garantizar que los ojos no vayan a seguir deteriorándose porque una vez iniciada la actividad en la órbita, esta puede permanecer activa durante varios meses o años. Cuando ocurre un periodo de inactividad de un mínimo de seis meses, la recurrencia de la oftalmopatía de la órbita es poco frecuente. También hay que destacar que en las personas fumadoras la afectación orbitaria es más frecuente y más grave.

Así pues, se recomienda visitar a su oftalmólogo ante la aparición de cualquier síntoma.

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