Tratamiento con ICL
Se puede realizar un tratamiento refractivo con lente intraocular ICL en muchos casos y se consigue una visión de la más alta calidad. Además, este tipo de lente intraocular permite corregir defectos refractivos altos (hasta -20 dioptrías de miopía, hasta +10 dioptrías de hipermetropía y hasta +6 dioptrías de astigmatismo).
Para ejecutar un tratamiento con lentes intraoculares ICL hay que cumplir las siguientes condiciones:
- El defecto visual del paciente tiene que estar estable un mínimo de 2 años.
- El paciente debe tener más de 18 años y con un crecimiento acabado.
- Los ojos deben estar sanos, es decir, no tener cataratas, glaucoma o cualquier otra enfermedad ocular inflamatoria.
- No padecer ninguna enfermedad en la retina.
- En caso de embarazo o lactancia, hay que aplazar la cirugía ya que la refracción ocular puede variar.
- La cámara anterior del ojo debe ser suficientemente profunda. Esto lo medimos de una forma muy precisa antes de cualquier intervención para determinar si hay suficiente espacio en la cámara anterior.
- Con aproximadamente 45 años es posible realizar un cambio de lente si el paciente lo prefiere, ya que se manifiesta la vista cansada – presbicia y se puede eliminar el uso de gafas de cerca.
En todos los casos hay que realizar un examen médico detallado. Gracias a los instrumentos diagnósticos modernos y controlados por ordenador, es posible medir los más pequeños detalles para poder tratarlos con la máxima precisión y seguridad.
Tras una intervención con ICL, por seguridad es necesario realizar un control oftalmológico anual. Una ICL puede permanecer durante décadas en el ojo y permite una excelente visión de lejos durante todo este tiempo.
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